Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI)
Señales fotoluminiscentes normativa
Requisitos de las señales de seguridad y los planos de evacuación según el nuevo RIPCI
La revisión del Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), introducida por el Real Decreto 164/2025 y aplicable desde el 10 de mayo de 2025, refuerza la necesidad de que las señales de seguridad y los planos de evacuación sean eficaces durante una emergencia, garantizando su visibilidad, durabilidad y correcto funcionamiento.
Las señales de seguridad y los planos de evacuación deben cumplir, como mínimo, los siguientes requisitos:
- Cumplir la normativa y las normas UNE aplicables.
- Ser claramente visibles y fáciles de identificar.
- Tener dimensiones adecuadas según la distancia de observación.
- Estar correctamente ubicados y libres de obstáculos.
- Ser fotoluminiscentes o disponer de otro sistema que garantice su visibilidad cuando falle el alumbrado normal.
- Mantener sus prestaciones mediante un mantenimiento periódico.
Diseño claro y sin elementos innecesarios
Las señales de seguridad y los planos de evacuación deben transmitir la información de forma rápida, clara e inequívoca.
Para facilitar su reconocimiento durante una emergencia, únicamente podrán incorporar la información necesaria para identificar el producto. Deben evitarse logotipos, direcciones web, teléfonos, publicidad, referencias comerciales o cualquier otro elemento que pueda distraer o dificultar la lectura del mensaje de seguridad.
Identificación normalizada del producto
Las señales y los planos de evacuación fotoluminiscentes pueden incorporar la identificación del fabricante o del producto, siempre que no interfiera con su función principal.
Esta información deberá situarse en el margen, sin invadir el pictograma ni el contenido del plano, y ocupar como máximo el 3 % de la superficie.
Como mínimo, deberá incluir:
- Denominación del producto conforme a la UNE 23035-4.
- Clasificación y calificación de la señal según la UNE 23035-1.
- Nombre del fabricante o marca registrada.
- Mes y año de fabricación.
- Características básicas para el uso y manipulación.
- Lote de fabricación.
Esta identificación garantiza la trazabilidad del producto sin afectar a la legibilidad del mensaje de seguridad.
Sustitución y control del periodo de servicio
El nuevo RIPCI establece que las señales fotoluminiscentes deberán sustituirse a los 20 años desde su fecha de fabricación, salvo que pueda demostrarse mediante los ensayos correspondientes que mantienen al menos el 80 % de sus prestaciones originales.
La identificación de la fecha y del lote de fabricación facilita el mantenimiento, la planificación de las sustituciones y la verificación del cumplimiento reglamentario durante las inspecciones.
Visibilidad durante una emergencia
Las señales de seguridad y los planos de evacuación deben permanecer visibles cuando falle el alumbrado normal.
Esta condición puede garantizarse mediante:
- Material fotoluminiscente conforme a la normativa aplicable UNE 23035.
- Alumbrado de emergencia.
- Cualquier otro sistema que asegure su correcta visibilidad durante la evacuación.
En determinadas ubicaciones exteriores podrán utilizarse soluciones alternativas cuando la iluminación natural o ambiental garantice permanentemente su correcta visibilidad.
Certificación de producto
La certificación de SYSSAPLUS® (categoría A) y SYSSALUX® (categoría B) acredita que las señales de seguridad y los planos de evacuación fotoluminiscentes cumplen los requisitos técnicos y normativos aplicables.
En el caso de los productos fotoluminiscentes, la certificación verifica el cumplimiento de la UNE 23035-4, así como sus prestaciones luminiscentes, durabilidad y resistencia al envejecimiento. Asimismo, confirma el cumplimiento de los requisitos de diseño establecidos en las normas UNE 23034 y UNE 23033.
El sello de Bureau Veritas garantiza que el producto ha sido evaluado por un organismo independiente y que su fabricación está sometida a controles periódicos, ofreciendo una mayor garantía de calidad, trazabilidad y cumplimiento normativo.